viernes, agosto 24, 2007

El artista no es una persona especial, cada persona es un tipo especial de artista.

Michael Michalko

¿porqué reenviamos chistes?


Un hombre iba caminando junto a su perro, disfrutando el paisaje, cuando recordó que estaba muerto, y que su perro hacía años que había muerto. Se preguntaba adónde llevaría ese camino cuando llegaron a un alto muro de piedra que lo bordeaba, hecho de un mármol muy fino. En lo alto de una larga colina se interrumpía por un alto arco que brillaba a la luz del sol. Cuando llegó frente a él vio un magnífico portón que parecía de Madreperla, y el camino que llevaba a él era de puro oro.El hombre y su perro se acercaron al portón y a un costado vieron a un hombre sentado a un escritorio.- Disculpe señor ¿dónde estamos? - le preguntó el viajero.- Este es el Cielo, señor- contestó el hombre.- ¡Oh! ¿Tendría un poco de agua? - preguntó el viajero.- Por supuesto. Adelante, ya le hago traer agua fresca - respondió con un ademán mientras el portón se abría.- ¿Puede entrar mi amigo también? - preguntó el viajero, señalando a su perro.- Lo siento, señor, pero no se admiten mascotas.El hombre pensó un instante, luego se volvió hacia el camino, y continuó hacia donde iba, con su perro. Después de andar un largo trecho, en la cima de otra colina, en un camino de tierra, llegó a un portón de una granja, que parecía que nunca se había cerrado. Tampoco tenía alambrado, y había un hombre adentro, recostado en un árbol leyendo un libro.- ¡Disculpe! - exclamó - ¿Tendría un poco de agua?- Si, por supuesto, allí hay una bomba - señaló con el dedo. Adelante.- ¿Y mi amigo - preguntó el viajero señalando al perro.- Debería haber un jarro o una lata ahí al lado - contestó el otro.Atravesaron el portón y encontraron la bomba y el jarro. El viajero lo llenó de agua y tomó, y le dio de beber al perro. Cuando estuvieron satisfechos él y el perro fueron de vuelta adonde estaba el hombre contra el árbol, esperándolos.-¿ Cómo se llama este lugar? - preguntó el viajero.- Éste es el Cielo - contestó.- ¿Cómo? Esto es algo confuso - dijo el viajero - el otro hombre de allá también me dijo que aquel lugar era el Cielo.- Oh, ¿ese lugar con los portones perlados? No, ese es el Infierno.- ¿Y no les da rabia que usen así el nombre del Cielo?- No. Estamos muy contentos, porque filtran a las personas que dejarían atrás a sus mejores amigos.Entonces... A veces nos preguntamos porqué algunos amigos nos reenvían chistes, sin escribir una palabra. Tal vez esto lo explique: Cuando estás muy ocupado, pero aún quieres mantenerte en contacto, ¿adivina qué haces? Reenvías un chiste.Cuando no tienes nada que decir, pero aún quieres mantenerte en contacto, reenvías un chiste. Y para hacerte saber que siempre eres recordado, que eres importante, que eres querido y que aún cuidamos de tí... ¿Adivina qué recibes? A veces, sólo un chiste reenviado.Así que, amigos, la próxima vez que reciban un chiste reenviado, no piensen que es sólo eso, sino que han sido recordados por alguien, y que tu amigo en el otro extremo de tu computadora ha querido enviarte una sonrisa.No olvidar lo que sostenía el inmortal Charles Chaplin: "El día que no rías, es un día perdido"
 

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